
Marta es, además, una de las personas con más vitalidad y entusiasmo que conozco, y le encanta hacer el ganso. En esas circunstancias, no es muy difícil convencerla para que haga cosas así:

El sábado, la despedida de Begoña y Luis. No hemos coincidido todo lo que hubiésemos deseado y ya les echamos de menos. Esta ciudad es lo que tiene: gente que va y viene, en muchos casos excepcional. Les deseo toda la suerte del mundo en su periplo peruano.

Entre los invitados, alguna cara nueva, como la espectacular Zsuzsana, que además es una brillante diseñadora gráfica y a la cual le tengo que proponer un business o dos.

Y mañana, volamos hacia Madrid. Pánico total sólo de pensar cómo se van a portar los enanos, pero es lo que hay